En un articulo anterior hablamos sobre pensar siempre en Ganar/Ganar, para poder pensar de esta manera también tenemos que saber que es lo que quieren los demás.
El poder de escuchar
La mayoría de las personas hablamos y hablamos y hablamos… pero lo que menos hacemos es escuchar. Imagina que vas con un doctor y apenas al tomar asiento, él te dice «tomate esta pastilla y con esto se te quitara», ¿como te quedarías?, pensarías en nunca volver o dudarías si es un doctor que curso una carrera o si es incluso un traficante de órganos que te quiere dormir para después robarte todo, lo que se te venga a la mente.

Cada vez que nosotros nos saltamos el diagnostico y vamos directo a la «solución» estamos haciendo que la otra persona no se sienta importante, que no se sienta escuchada.
La escucha no basta con simplemente ponerse enfrente de la persona hacer como si la estuviéramos escuchando, NO, va más allá de eso, hay que saber estar presentes con esa persona y además escuchar empáticamente.
Cuando uno sabe escuchar las personas recurren a ti, porque saben que tú puedes hacerlas sentir importantes y escuchadas, ya sabes se pelearan incluso por estar contigo, por que muchos pueden hablar y hablar, pero tú sabes escuchar, algo que te hace diferente de los demás.
Escuchar en los negocios
Imagina que vas a una tienda de electrónica y les dices «mi computadora tiene un problema», el encargado inmediatamente saca un disco duro y te dice «cuesta 90 dólares», y tú le dices «lo siento pero no lo necesito» el sigue insistiendo e insistiendo hasta que te desesperas, te vas y juras nunca volver a ese lugar, ni siquiera te pregunto que ruidos extraños tenia tu computador, que le notabas raro, simplemente te quiso vender lo que el te quería vender.
El ejemplo anterior es muy exagerado, pero al igual que en la vida cotidiana, escuchar es una habilidad muy importante, las empresas sabrán que tu sabes escuchar y que aparir de esa escucha puedes ofrecerles algo que les resuelva el problema y querrán contratarte una y otra vez.


